NATURALEZA PRIVILEGIADA
Sumérgete en un entorno donde el deporte y la naturaleza se funden con la serenidad del paisaje mediterráneo.
El campo de golf, rodeado de vegetación autóctona y con vistas al mar, invita a disfrutar del aire libre con elegancia, equilibrio y bienestar. Aquí, cada jornada se vive al ritmo del sol, con el lujo de la calma como protagonista. Altea combina la belleza de lo natural con una atmósfera artística y cosmopolita.